Señor Director:
Se repite que son el motor de la economía, que generan empleo y que son resilientes. Todo eso es cierto, pero limitado. Hablamos mucho de pymes, pero sabemos poco, porque, además, no existe una pyme modelo y son tan diversas como los sectores o localidades en las cuales se insertan.
En el encuentro Emprende Tu Mente 2025, lo comprobamos con una trivia aplicada a más de 400 emprendedores. La mayoría conocía sobre las causas de cierre o los sectores en que están las pymes que más emplean, pero no supo qué proporción de trabajadores en microempresas están en condición de informalidad (47%), ni cómo ha evolucionado el trabajo femenino en pymes entre 1990 y 2025 (del 29 al 38%), ni qué porcentaje de las ventas totales del país corresponde a este segmento (12%).
La realidad es que, sin datos, nos quedamos en una narrativa asistencial, minimizando su potencial y real aporte al crecimiento económico nacional.
En la misma instancia, además, cientos de emprendedores compartieron sus propias dificultades como pymes: 52% dijo que acceder a financiamiento es su mayor dificultad, y un 48%, conseguir clientes. Pero cuando hablaron de motivaciones, mencionaron independencia, orgullo e impacto. Para ellos, emprender, a pesar de los desafíos que conlleva, es también la oportunidad de modelar su propio futuro.
Creer en el poder de los datos es clave para inspirar mejores políticas públicas. El desafío está en cerrar la brecha de información sobre las pymes, abordar las diferencias de productividad entre estas y las grandes empresas —que alcanza un 44%, según McKinsey (2025)— y visibilizar aquellas prácticas que sí están promoviendo desarrollo y crecimiento en millones de personas emprendedoras en Chile.