No solo costos laborales: Los otros nudos que golpean al empleo en las pymes
Desde 2021 en adelante, la cantidad de pymes y sus ventas han crecido especialmente en ámbitos como minería y energía, pero en todos los sectores se han adaptado a una producción con menos trabajadores.
La crisis laboral se ha vuelto más aguda en los últimos meses y uno de los sectores donde más se ha extendido es en las empresas de menor tamaño. Según el último reporte del INE, en agosto se constató la destrucción de 167.191 empleos asalariados formales durante los últimos doce meses, solo en el segmento de micro, pequeñas y medianas empresas.
Según los cálculos proporcionados por el Observatorio del Contexto Económico (Ocec) de la UDP, se trata de la mayor contracción para este sector desde enero de 2021, pero es la decimocuarta contracción consecutiva del empleo en este segmento. El retroceso comenzó en el trimestre mayo-julio de 2025.
Un estudio de Grande Pyme con la consultora internacional Fundes profundiza en las evoluciones recientes que ha tenido el sector pyme, desde 2021 a la fecha, y confirma que el ajuste laboral en estas empresas ya es de carácter estructural. Tomando diversos sectores como minería y energía, consumo masivo o agricultura, se observa que si bien hay diferencias en cuanto al dinamismo de las ventas y el desarrollo de estas empresas, el único factor constante es el ajuste en la cantidad de trabajadores. Entre 2021 y 2024, estos tres sectores redujeron su proporción de trabajadores entre 5% y 22,9% (ver gráfico).
Causas diversas
De acuerdo al análisis de la UDP, en el transcurso de los últimos doce meses, el factor de costos pudo haber sido determinante. En abril del año pasado dejó de operar el subsidio que el Gobierno entregó a las pymes para solventar el alza del salario mínimo, que estuvo vigente desde mayo de 2022, período a partir del cual se concentró este reajuste. ‘Si bien los costos salariales venían desalineados desde hace tiempo de la evolución de la productividad laboral, una vez que se extingue el subsidio al salario mínimo para las empresas de menor tamaño es cuando realmente enfrentaron por completo el alza de costos salariales, ya sin esa ayuda para amortiguar el alza’, indica el reporte de Juan Bravo, director del Ocec-UDP.
El análisis de Fundes y Grande Pyme apunta a nudos más estructurales en el encadenamiento productivo. El estudio parte de la base de que una mayor productividad de las pymes podría aportar hasta 6 puntos adicionales al PIB.
Identifican 18 brechas que existen en el camino para que una empresa pequeña pueda crecer, pero advierten que hay algunas más transversales. Un problema sería con los estándares de financiamiento y de liquidez: muchas veces, el pago a un proveedor pyme llega mucho después de que ya se ejecutaron los gastos, lo que complica la planificación y el crecimiento. La directora ejecutiva de Grande Pyme, Katia Trusich, cree que en este aspecto lo más importante no son necesariamente los plazos, sino que la certeza sobre ellos.
También plantean un factor vinculado a la ‘permisología’: los estándares de homologación que se exigen a las pequeñas empresas para inscribirse como proveedores. ‘Hay algunas cosas de burocracia, de generar condiciones habilitantes para que haya capacidades de certificación’, dice Trusich.